¿Cómo explorar los estilos de aprendizaje en sus atletas?

Básicamente un entrenador es un maestro, el básquetbol es su materia y la cancha es el salón de clases. Por lo tanto, para ser eficaces los entrenadores deben comprender cómo aprenden las personas. La adopción de un estilo de aprendizaje preferido no es consciente, sino que forma parte de la personalidad de un individuo. Las personas pueden aprender independientemente de cómo se presente la información, pero una persona aprenderá más rápido y de manera más eficiente cuando la información está disponible en su estilo preferido. Es importante que los entrenadores comprendan su propio estilo de aprendizaje preferido, ya que la mayoría de ellos presentará la información a los atletas en su estilo preferido o en el estilo en el que esta se les presentó por primera vez.

¿Cuál es el estilo de aprendizaje de los atletas?

Algunas investigaciones han sugerido que mientras solo el 5 % de la población en general se identifica como estudiantes kinestésicos, el 18 % de los atletas se identifica de este modo 2. Efectivamente, estudiantes kinestésicos. Esto puede resultar muy dificultoso para el entrenador en los casos en los que haya jugadores con distintas habilidades, dado que una actividad que para un jugador sea difícil para otro puede resultar demasiado simple. Para resolverlo, los entrenadores pueden indicar cosas diferentes a los jugadores. Por ejemplo, el entrenador puede usar una actividad en la que los jugadores boten el balón. En el caso de los jugadores menos habilidosos, esta puede ser la única instrucción. En cuanto a los jugadores con mayores habilidades, el entrenador puede pedirles que boten con la mano no dominante o que boten dos balones de básquetbol. A través de la práctica, los jugadores aprenderán a priorizar los distintos estímulos que reciben, en función de cómo afecten su rendimiento. Particularmente, mientras los jugadores aprenden, algunos estímulos automáticamente tendrán una “posición” elevada y la voz del entrenador será uno de ellos.

Lamentablemente, la voz de los padres con frecuencia será el estímulo más dominante, y los jugadores la escucharán por encima de todo lo demás. Los entrenadores deben establecer reglas claras para los padres de los equipos, y pedirles que sus comentarios solo sean constructivos y generales (p. ej., “bien hecho”, “buena jugada”).

Referencia:

  • Manual WABC FIBA Nivel 1, p46.